miércoles, 11 de octubre de 2017

La precariedad laboral mata

Imagen de kaosenlared.net

La siniestralidad laboral, y el número muertes en el trabajo, se han disparado en toda España y también en la provincia de Málaga, como recientemente han denunciado los sindicatos UGT y CCOO.

En lo que llevamos de año, en la provincia de Málaga, la media ronda los 53 accidentes laborales diarios, y han fallecido 17 trabajadores en el tajo, la misma cifra que en todo 2016. Las nefastas políticas del PP de precarización del mercado laboral agravan esta lacra.

Un análisis detallado de estos accidentes pone de manifiesto: que la mayoría siguen produciéndose en el sector de la construcción, en el que las víctimas mortales se han incrementado este año un 48%; y una incidencia muchísimo mayor en pequeñas y medianas empresas subcontratadas y en trabajadores con condiciones laborales precarias. Además, como señalan los expertos en seguridad y salud laboral, la mayoría de los accidentes laborales que se producen son “fácilmente evitables” con más prevención y medidas de seguridad adecuadas en los centros de trabajo. Es necesaria una mayor implicación de las distintas administraciones públicas y de las propias empresas en el cumplimiento de las medidas de prevención.

Los datos ponen de manifiesto que la seguridad y salud en el trabajo es incompatible con condiciones laborales cada vez más precarias, que hacen que el trabajo sea inseguro y con menos medidas de seguridad. Y ello en un contexto donde, más allá de la propaganda sobre una salida de la crisis que no se manifiesta en la vida real, lo cierto es que esa supuesta salida se está fundamentando en la explotación y el abuso al que se enfrentan millones de trabajadores de este país de manera cotidiana.

Frente al empleo precario, hoy resulta imprescindible reivindicar trabajo decente. No sólo la calidad de vida de los trabajadores está en juego, sino también muchas vidas.

(*) Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 9 de octubre de 2017

viernes, 29 de septiembre de 2017

CONVENIOS URBANÍSTICOS: NI SE HA HECHO CIUDAD, NI SE HA HECHO CAJA



En las últimas dos décadas, y al calor de la burbuja inmobiliaria y la época del "pelotazo", el gobierno municipal del PP firmó una serie de convenios urbanísticos con grandes promotoras, algunas de ellas propiedad de entidades bancarias o grandes compañías eléctricas como ENDESA, que cuando gana, ganan y, cuando pierde, perdemos todos.

Dichos convenios urbanísticos alteraban el planeamiento urbanístico y se firmaron con el único criterio de hacer caja, no para mejorar la ciudad dotándola de las zonas verdes y los equipamientos necesarios. Con dichos conveniosel Ayuntamiento preveía ingresar más de 220 millones en las arcas municipales.

Ha de tenerse en cuenta que los convenios deben ser, de acuerdo a la ley, una excepción en la norma urbanística, pero el equipo de gobierno del PP los ha convertido en la regla que ha determinado su política urbanística, siempre con el criterio de satisfacer los intereses de las grandes promotoras y nunca los de la ciudadanía.

Sin embargo, en la actualidad podemos afirmar que la política de convenios urbanísticos desarrollada por el PP ha sido un rotundo fracaso, y no ha servido ni para “hacer caja”: el Ayuntamiento ha dejado de cobrar unos 180 millones de euros de estos convenios urbanísticos del pelotazo (Repsol, La Térmica, Sánchez Blanca, Hoyo Espartero o Martiricos). Estas cantidades han sido “perdonadas” por el gobierno municipal del PP a las empresas promotoras firmantes de estos convenios, casi siempre propiedad de entidades bancarias o grandes eléctricas.

La misma semana pasada conocimos, una vez más a través de los medios de comunicación, que en el convenio urbanístico de Sánchez Blanca, por el que está prevista la construcción de 3.400 viviendas en la zona de la antigua fábrica de Intelhorce, el alcalde “está negociando” perdonar 14 millones de euros a GIA, inmobiliaria vinculada a Unicaja.

De esta forma, el modelo urbanístico especulativo y la mala gestión del PP ha provocado que ni se ha hecho ciudad, ni hay dinero en las arcas públicas.

Y todo esto ocurre con total opacidad, ya el equipo de gobierno oculta a la ciudadanía el desarrollo y ejecución de los convenios, como el cumplimiento de las obligaciones económicas y la ejecución o no de las obras pactadas.

Por ello, el grupo municipal de IU-Málaga para la Gente presentamos una moción a la comisión de Urbanismo de este mes de septiembre, reclamando que se arbitre un mecanismo para hacer un seguimiento, con la máxima transparencia, del desarrollo de los convenios urbanísticos incorporados al Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad.

La moción fue aprobada, por lo que sólo resta que el Pleno de este jueves ratifique el acuerdo y, sobre todo, que el equipo de gobierno del PP la cumpla. Así conseguiríamos que, al menos, la ciudadanía pueda conocer los pormenores en cuanto al cumplimiento de los convenios urbanísticos firmados por el Ayuntamiento.


(*) Publicado en malagactualidad.es, el martes 26 de septiembre de 2017

lunes, 25 de septiembre de 2017

¿Otro canon sobre la tarifa del agua?

Fotografía de La Opinión de Málaga

La Empresa Municipal de Aguas de Málaga (EMASA) es una empresa municipal pública rentable pero arrastra desde hace años un enorme endeudamiento generado artificialmente para financiar los derroches del equipo de gobierno a través de varias operaciones de ingeniería financiera.

En 1994, con gobierno municipal del PSOE, el Ayuntamiento cobró a EMASA 42 millones de euros como contraprestación por la concesión de las redes de saneamiento.

En 2006, ya con gobierno municipal del PP, el Ayuntamiento le cobró a EMASA 52 millones de euros en concepto de cesión de las infraestructuras de depuración. Y en 2009, volvió a cobrarle a EMASA 75 millones de euros por la concesión de las redes de suministro de agua.

En total, EMASA ha tenido que endeudarse por 169 millones de euros para pagar estas operaciones para financiar al Ayuntamiento.Y el pago de esos préstamos se ha ido repercutiendo en la tarifa que pagamos entre todas y todos durante estos años.

Y lo más grave, esos 169 millones de euros no se invirtieron en infraestructuras hidráulicas que resultaban imprescindibles y urgentes en nuestra ciudad, sino que el Partido Popular los derrochó en fiascos como el “Museo de las Gemas”, su extensa nómina de cargos de confianza y otras políticas clientelares que le aseguraran su reelección.

Resultado de todo esto es la actual situación: una urbe con unas infraestructuras hidráulicas atrasadas y deterioradas, propias de una ciudad tercermundista, yuna empresa del agua súper endeudada.

Y ahora el alcalde plantea la necesidad  de gravar con un nuevo canon la tarifa del agua para financiar la necesidad urgente de invertir 130 millones de euros en obras de abastecimiento, saneamiento y depuración.

En resumen, el alcalde quiere que la ciudadanía vuelva a pagar sus derroches millonarios y su nefasta gestión. Y desde Málaga para la Gente no lo vamos a permitir, por lo que abogamos, si es necesario por una amplia movilización ciudadana que aúne partidos, sindicatos, asociaciones vecinales y de consumidores, como la que en su día echó abajo el tarifazo sobre el agua del partido popular.

(*) Publicado en "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga el lunes 25 de septiembre de 2017




martes, 19 de septiembre de 2017

La chapuza del Benítez

Foto de Diario Sur

El que iba a ser uno de los proyectos estrellas del alcalde Francisco de la Torre, el Parque del Campamento Benítez,  (“similar al parque de la Batería en Torremolinos o al Parque de la Paloma en Benalmádena”, el “Central Park” del sur de España, llegó a decir), ha terminado convirtiéndose en otro gran fiasco.

Tras derrochar un millón de euros, el Parque del Benítez es una gran chapuza. El afán electoralista y las prisas por presentar como cumplida al menos una de las grandes promesas de las últimas elecciones, impulsó al alcalde a abrir el Benítez sin las mínimas condiciones de uso y seguridad. Tan sólo se han puesto una veintena de mesas, unas pocas papeleras, se ha desbrozado una pequeña parte y se ha vallado la laguna en desuso que nunca se debió construir.

A excepción de la zona de pinos donde están las mesas, la situación del Benítez es un desastre por su mal estado: no hay ni fuentes, ni baños públicos, ni vigilancia. Existen grandes desniveles, escombros e incluso hierros al descubierto. Y lo que iba a ser un lago artificial, hasta que Aviación Civil lo prohibió, aún permanece allí sin que los responsables municipales sepan qué hacer en ese espacio central.

Por otro lado, la conocida entrada original del campamento Benítez por la N-340, que se encuentra justo al lado un paso a nivel para peatones, y una parada del bus público, permanece cerrada. Y la puerta lateral habilitada es prácticamente inaccesible para peatones, que deben cruzar varias vías sin ningún paso, y el conjunto es totalmente inaccesible para personas con movilidad reducida, pues los caminos  interiores están intransitables.

Málaga para la Gente va a insistir en que se dote al Parque de los equipamientos  necesarios, como puntos de agua, servicios, y sobre todo accesibilidad y seguridad, para que sea un verdadero parque disfrutable por todas las personas.

(*) Publicado en "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 18 de septiembre de 2017

Foto de La Opinión de Málaga



lunes, 31 de julio de 2017

SALVEMOS GIBRALFARO

Imagen del diario Málaga Hoy

El Monte Gibralfaro, pese a ser uno de los emblemas de la ciudad y un auténtico pulmón verde en pleno centro urbano, está abandonado desde hace años lo que impide su disfrute. Pese a ello, el gobierno municipal sí contabiliza su superficie para el cómputo de metros cuadrados de zonas verdes por habitante en Málaga.

La Plataforma Ciudadana en Defensa del Monte Gibralfaro ha denunciado que el Ayuntamiento, con la excusa de realizar una poda de árboles “preventiva contra los incendios”, ha llevado a cabo agresivas talas de gran dureza.

Expertos y residentes en la zona han señalado que estas talas no deben realizarse nunca en esta época, ya que es la de nidificación de las aves insectívoras, y porque el metabolismo del bosque está en pleno apogeo. Asimismo, han lamentado que se haya depositado en el mismo monte el mantillo de la madera triturada, que si bien en otoño es abono, en esta época es combustible. Si la intención era luchar contra el fuego, por qué han dejado gran cantidad de material combustible.

La Plataforma Ciudadana en Defensa del Monte Gibralfaro considera que esta poda contradice el Plan Especial de Protección del Monte Gibralfaro, que preveía la creación de un gran parque de 634.000 metros cuadrados, pero que, salvo acciones puntuales, no se ha ejecutado.

El parque es mucho más que su vegetación, y el Plan prevé senderos, un corredor verde que lo conecta con monte Victoria, pequeños centros de interpretación, lugares de exposición arqueológica, zonas de juegos infantiles, carriles-bici, etc.

Por ello, en el último Pleno municipal, gracias a una moción de Málaga para la Gente, se aprobó por unanimidad impulsar la ejecución del Plan Especial de Gibralfaro para crear un gran parque en el Monte Gibralfaro y su entorno. También se aprobó por unanimidad una moción institucional, a instancias de la Plataforma Ciudadana en Defensa del Monte Gibralfaro, para que se apruebe un Plan Director, y un órgano rector, que establezca un diagnóstico sobre el Plan Especial de Protección y programe las actuaciones necesarias para su cumplimiento en los próximos años, con la dotación presupuestaria necesaria. Seguiremos pendientes para exigir su cumplimiento.

Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 24 de julio de 2017

Imagen del diario La Opinión de Málaga

viernes, 21 de julio de 2017

Saqueo Beach

Imagen sacada de lamejorplaya.es

En la playa de la Térmica de Málaga está camino de producirse el mayor saqueo de la Historia de nuestra ciudad.

Todo comenzó cuando en agosto de 2008, al calor de la burbuja inmobiliaria y el pelotazo,  el Ayuntamiento de Málaga y una empresa testaferro de Endesa, firmaron el convenio urbanístico de la Térmica, gracias al cual esa gran empresa que cuenta con expresidentes del gobierno y exministros del PP y PSOE en sus consejos de administración, conseguía la recalificación en urbanizables de los terrenos industriales de la antigua central de la Térmica. Según el Estudio Económico y Financiero del PERI la Térmica, esta recalificación le generaría un beneficio neto por la venta de los aprovechamientos urbanísticos de 158.454.370 euros. A cambio, debería pagar al Ayuntamiento de Málaga 58 millones de euros.

Sin embargo, tras el estallido de la burbuja, la inmobiliaria de Endesa se negó a pagar los 58 millones comprometidos, y el alcalde aceptó rebajar esta cantidad hasta 40,6 millones de euros.

No queda ahí la cosa, pues en 2012, el Informe Técnico de Costas en el expediente de deslinde consideraba una amplia franja del suelo de Endesa, al sur de la Avenida Pacífico, como dominio público marítimo-terrestre, lo que supondría menos aprovechamientos urbanísticos y, por tanto, menos edificabilidad y beneficios (unos 21 millones de euros menos).

Curiosamente, ese expediente caducó, o se dejó caducar. Comenzándose en 2013 un nuevo expediente en el que, milagrosa e injustificadamente, sin haber cambiado nada, se consideran fuera del dominio público todos los terrenos de Endesa, y consiguientemente susceptibles de edificación futura.


De mantenerse la actual propuesta de deslinde, Endesa, con la colaboración necesaria de Costas y el Ayuntamiento, conseguiría unos beneficios totales de más de cien millones de euros, a costa de la playa de todos que será objeto de una nueva urbanización. Saqueo Beach, la podrían llamar.



Imagen del Diario Sur

(*) Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 10 de julio de 2017

viernes, 7 de julio de 2017

Los estibadores vencen, la clase obrera gana

Foto de Eldiario.es

Desde que el 11 de diciembre de 2014 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea  exigió a España la reforma de la estiba, el gobierno del PP demostró que su objetivo no era la estabilidad del sector. El Gobierno trató de aprobar un Real Decreto Ley sin apoyo alguno, ni de los sindicatos, ni de la patronal, ni del resto de grupos parlamentarios, recibiendo el primer gran varapalo de la legislatura.

Lejos de recibir el mensaje del Congreso, el Gobierno, con un modus operandi similar al utilizado para la aprobación de los presupuestos, se lanzó a la compra de votos a saldo, incluyendo los de la trama del “caso Palau”, para aprobar un nuevo Real Decreto.

El Real Decreto 8/2017 va mucho más allá de las exigencias del TJUE, y los trabajadores y trabajadoras han venido proponiendo soluciones posibles, algunas de las cuales llegaron a firmarse y acordarse con la patronal del sector.

Lo que realmente pretende el gobierno del PP es despedir progresivamente a los 6.200 estibadores de toda España, con un ERE encubierto y pagado con el dinero público, y sustituirlos con empleos precarizados. Para conseguir este objetivo, se ha puesto en marcha una campaña de demonización de los estibadores ante la opinión pública, un colectivo que ha demostrado ser un ejemplo de lucha y solidaridad obrera en todo el mundo con el que el gobierno quiere acabar.

Sin embargo, las condiciones laborales de los estibadores no son fáciles. Una parte principal de su sueldo depende de la productividad, y según su convenio pueden ser avisados tan sólo una hora antes para desempeñar su jornada. Tampoco se habla de la alta siniestralidad en los puertos.

La ruptura de la paz social en los puertos sin razones objetivas para ello, un sector en máximos históricos, pues ello ha supuesto ya pérdidas de más de 150 millones de euros en todo el país. 

Tras casi cinco meses de conflicto desde que el Gobierno anunció su intención de liberalizar el sector de la estiba, los estibadores lograron romper la unidad de la patronal alcanzando acuerdos parciales con grandes compañías navieras a las que no le interesaba que la huelga continuara. Finalmente, la patronal tuvo que ceder y firmar un acuerdo que garantiza el mantenimiento del empleo y sustancialmente las condiciones de trabajo, desconvocándose los paros programados en los puertos. 

Con este acuerdo se pone en principio fin a un conflicto que se extendía ya más de cuatro meses desde que a comienzos de febrero el Gobierno, con la excusa de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea,  emprendió la liberalización de la estiba.

La victoria de los estibadores supone no sólo un ejemplo de que con determinación y unidad se puede vencer las agresiones contra los trabajadores, que pretenden un retroceso en sus condiciones laborales, sino una victoria que repercute positivamente en el resto de la clase trabajadora. No en vano, para el gobierno del PP y la patronal, ganarle el pulso no era sólo un objetivo parcial, sino el primer objetivo de una serie de sectores en los que todavía se conservan algunos derechos laborales y un empleo mínimamente digno.


Por ello, han vencido los estibadores, pero ha ganado toda la clase obrera.

lunes, 26 de junio de 2017

MÁS AVIONES Y PASAJEROS Y MENOS EMPLEOS

Foto del diario Sur

El Aeropuerto de Málaga bate récord de pasajeros mientras se reducen los empleos en todos los sectores y se endurecen las condiciones de trabajo.

Nuestra principal infraestructura de comunicación y turística, el aeropuerto de Málaga, se ha situado en tercer lugar en crecimiento en los primeros seis meses del año y recibirá un 11% más de pasajeros esta temporada alta respecto a la pasada.
                                                                                     
Sin embargo, según datos del sindicato CCOO, el aeropuerto tiene un 20% menos personal que hace cinco años y la formación que reciben los trabajadores es escasa y deficiente. La plantilla no se ha incrementado desde el año 2010, y una parte de ese empleo, que era estable y con unas condiciones dignas, se está sustituyendo por empleo muy precario y con menos derechos laborales, lo que afecta a la conciliación de la vida laboral y familiar e incluso a la salud de las personas empleadas.

El incremento en la llegada de aviones y turistas no está redundando en el reparto de la riqueza generada, a pesar del aumento de beneficios de las empresas instaladas en el aeropuerto. Y los representantes sindicales han advertido de que la falta de trabajadores está afectando a la asistencia directa a pasajeros y a todos los servicios que se desarrollan en el aeropuerto: información, limpieza, equipajes, restauración, e incluso la seguridad, poniendo como ejemplo a la dotación de Bomberos necesaria para el funcionamiento de la segunda pista.

El turismo es la principal industria económica malagueña, y el aeropuerto de Málaga es la principal puerta de entrada de la provincia y de Andalucía. La carencia de personal en el aeropuerto redunda en la seguridad de las personas usuarias y en un peor servicio y una peor primera imagen que se llevan quienes nos visitan.


Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga el lunes 26 de junio de 2017. 

Londres, Málaga y los bomberos


El reciente incendio de la Torre Grenfell en Londres, un edificio de 24 pisos donde vivían 500 personas en 120 apartamentos, en el que hasta el momento han fallecido 17 personas, ha puesto de manifiesto las dificultades operativas que han tenido los bomberos de Londres para afrontar dicha emergencia.

Como es sabido, en Málaga existen varios proyectos para construir rascacielos y torres de gran altura, por lo que lo acaecido en Londres debe servirnos para prever situaciones de emergencia parecidas que en un futuro hipotético pudieran darse en nuestra ciudad.

En concreto, además del rascacielos en el Dique de Levante, en la zona de Carretera de Cádiz existen planes para realizar ocho rascacielos de entre 23 y 35 plantas y cuatro torres de entre 14 y 17 plantas, que podrían plantear dificultades operativas al Cuerpo de Bomberos en caso de emergencia.

Hay que recordar que tras el incendio de un edifico de Ciudad Jardín, en el que murió una persona, conocimos que el edificio auto escala adquirido por el ayuntamiento por un millón de euros para llegar a edificios de más altura estaba averiado, y la escalas operativas sólo permitirían intervenir con este recurso en edificios de hasta ocho plantas.

La plantilla de bomberos lleva meses denunciando las graves carencias en el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento de Málaga: falta de inversiones, crecientes vacantes del personal operativo, falta de material, vehículos obsoletos e insuficientes y deficiencias en instalaciones.

Algunas de estas cuestiones, y otras más, han generado un conflicto en el Cuerpo de Bomberos de Málaga que se está enquistando, sin visos de solución, por la cerrazón del equipo de gobierno.

Los bomberos deben tener disponibles todos los medios para atender cualquier situación de emergencia con los recursos óptimos. Es nuestra propia seguridad lo que está en juego.

Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga del lunes 19 de junio de 2017.

lunes, 12 de junio de 2017

Hoyo de Esparteros, ¿quién prevaricó?


Braser, la promotora de Hoyo de Esparteros, ha presentado a Urbanismo una “nueva propuesta” para desbloquear el proyecto de urbanización que el año pasado fue denegado con los votos en contra de toda la oposición. Nuevamente, plantea pagar una parte de la deuda en metálico y, la mayor parte, con la promesa de entrega de un futuro edificio. La diferencia es que ahora promete un aval bancario sobre el valor del edificio.

Más de lo mismo, porque insisten en pagar la deuda con la promesa de un bien futuro, una fórmula de pago ajena a nuestro ordenamiento jurídico y que no se aceptaría a ninguna persona o empresa con una deuda municipal.

Además, hemos conocido la contestación a la demanda efectuada por la  Asesoría Jurídica municipal en el contencioso interpuesto por Braser contra la denegación del Proyecto de Urbanización. El letrado municipal nos da la razón al considerar que dicho Proyecto no podía aprobarse al no haber pagado la promotora los más de cinco millones de euros establecidos en el Proyecto de Reparcelación.

Hace un año, el alcalde y el concejal de urbanismo nos amenazaron con que, de no votar sí al Proyecto de Urbanización de Hoyo de Esparteros, incurriríamos en responsabilidad patrimonial por “veinte millones de euros” de los que tendríamos que responder con nuestro patrimonio, y que podríamos estar prevaricando.

La promotora me demandó, y amenazó con querella criminal, por decir que era una empresa morosa e insolvente para cumplir con el convenio firmado, sin que el gobierno municipal me defendiese en el ejercicio de mi representación política.

Ahora, según la propia Asesoría Jurídica Municipal, el acuerdo que el PP pretendía que votáramos era completamente ilegal.

A la vista de lo manifestado por la Asesoría Jurídica, la pregunta sería ¿quién pudo haber prevaricado votando a favor de un acuerdo ilegal?  

(*) Publicado en mi calumna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 12 de junio de 2017


jueves, 8 de junio de 2017

De la Torre en su fin de ciclo (*)



Cumplida la mitad de este mandato corporativo, puede afirmarse que asistimos al fin del ciclo de De la Torre como alcalde de Málaga.

Un alcalde agotado, sin iniciativa política que mantiene estancados los grandes proyectos municipales, y paralizada la ciudad.

Los proyectos pendientes son los mismos que hace años: Campamento Benítez, Baños del Carmen, Guadalmedina, Hoyo Esparteros, o Astoria, son algunos ejemplos de una larga lista.

Y es que el alcalde practica un urbanismo “a la carta”, propio de la época de la burbuja, en el que las normas se adaptan a cada proyecto especulativo, y el espacio público se regala al mejor postor. Pero la época del pelotazo ya pasó, y lo que antes le funcionaba ya no.

Al mismo tiempo, el gobierno del PP da la espalda a los principales problemas de la ciudadanía: paro, pobreza, falta de vivienda, etc. Sin planes de empleo municipales, el ayuntamiento ha sido un promotor de empleo precario y salarios miserables en los contratos que ha externalizado. Sin aumentar la inversión social, cuando las necesidades ahora son mucho mayores. Y unos barrios abandonados, porque en la ciudad-escaparate de De la Torre sólo importa la apariencia de unas pocas calles expuestas a visitantes.

Un gobierno municipal que con la privatización de los servicios municipales, ha deteriorado notablemente su calidad, y beneficiado únicamente a las grandes empresas adjudicatarias, muchas de ellas presuntas donantes del Partido Popular.

Hoy Málaga es una de las ciudades más sucias de España, y con un servicio de limpieza de los más caros.

Y, como demostró cuando se convenció de municipalizar la limpieza, De la Torre se muestra ya incapaz de cohesionar su equipo de concejales, que se le rebelaron, pues para repetir en las próximas elecciones son conscientes que no será De la Torre quien haga la próxima lista.

(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la Casona" del lunes, 5 de junio.

martes, 30 de mayo de 2017

El Ayuntamiento por la Sanidad Pública andaluza (*)

 (Fotografía de La Opinión de Málaga)

Desde hace años, los Sindicatos del sector sanitario vienen denunciando los recortes y privatizaciones en la sanidad pública andaluz.

Estos recortes y privatizaciones suponen menos contrataciones para sustituciones en verano, cierre temporal de camas y quirófanos, aumento de las listas de espera para intervenciones y citas con especialistas, y mayor saturación de las urgencias.

En Málaga, en los últimos años, hemos soportado mayores recortes y pérdidas de trabajadores, lo que nos sitúa por debajo de la media del resto de provincias andaluzas en todos los índices de calidad.

Para evitar que este verano se repitan estos problemas, el pasado marzo el Servicio Andaluz de Salud (SAS) alcanzó un acuerdo con los sindicatos, denominado Plan Costa, por el que garantizaba cubrir íntegramente las sustituciones y no cerrar camas ni quirófanos durante este verano en los hospitales públicos.

Sin embargo, los sindicatos han alertado de que el Servicio Andaluz de Salud (SAS) no va a cumplir los compromisos adquiridos, ya que no se van a hacer las contrataciones necesarias y, de nuevo, se prevé disminuir la actividad quirúrgica y cerrar camas.

Por ello, los sindicatos han convocado movilizaciones para los jueves 25 de mayo y 1 y 8 de junio, y una manifestación el domingo 11 de junio.

En el último Pleno municipal intervino Fernando Muñoz Cubillo, Secretario Provincial de CCOO, para defender nuestra moción, que resultó aprobada, para rechazar los recortes y privatizaciones en la sanidad pública y reclamar a la Junta de Andalucía aumentar la inversión sanitaria y cubrir íntegramente las sustituciones veraniegas, para no cerrar camas, plantas ni quirófanos en los hospitales públicos.

Asimismo, y gracias a nuestra moción, el Ayuntamiento apoyará las movilizaciones y la manifestación del próximo domingo 11 de junio en defensa de una sanidad pública de calidad y sin recortes, y convocará urgentemente el Consejo Social de Málaga para abordar la situación.


* (Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona", del diario Viva Málaga, el lunes 29 de mayo de 2017) 

domingo, 28 de mayo de 2017

Sobre el metro al Hospital Civil (*)

Imagen del tranvía a su paso por el centro de Zaragoza 

La consumación de la amenaza del alcalde de bloquear la construcción del metro al Hospital Civil, en contra del acuerdo firmado por él mismo con la Junta, supondría una reclamación súper millonaria por parte de las constructoras que tienen la concesión y un gravísimo quebranto para las arcas municipales, y el bolsillo de los malagueños y malagueñas.

Pero a este alcalde saliente parece no importarle el inmenso quebranto económico que causaría a la ciudad. “Para lo que me queda en el convento…”, parece decir.

Pero además, la cerrazón del alcalde puede privar a Málaga del desarrollo de un medio de transporte capaz de transformar la movilidad sostenible en la ciudad. Mientras en Málaga hace años optamos por un metro soterrado carísimo e insostenible, en más de 300 ciudades europeas, de entidad similar o superior a Málaga, funcionaba el metro en superficie a plena satisfacción. Así, en Alemania (Dörtmund, Dusserldorff, Bonn, o Frankfourt), en Francia (Marsella, Burdeos o Lyon), en Suiza (Ginebra o Zurich), y mucho más cerca y recientemente, Tenerife o Zaragoza son ejemplos de una larguísima lista.

El caso de Zaragoza es significativo: con casi la mitad de gasto, desde hace años funciona un metro en superficie, con mayor longitud y viajeros que el de Málaga. Lo que unido a la apuesta por la bicicleta, ha dado un resultado espectacular: además de mejorar notablemente la movilidad, han disminuido las emisiones de CO2 a la mitad.

Mientras, en Málaga, el alcalde exhibe y promueve en este asunto una mentalidad propia de mediados del siglo pasado. La misma mentalidad que, en nombre de la modernidad, llevó a esta ciudad a eliminar la línea férrea litoral hasta Vélez “para ganar sitio para el coche”, mientras en toda Europa se hacía lo contrario. Algunos aún no han aprendido, y lo peor es que nos gobiernan. Así nos va…

(*) Publicado en la columna "El ala izquierda de la Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 15 de mayo de 2017


Imagen del tráfico en Calle Eugenio Gross, de laopiniondemalaga.es

viernes, 26 de mayo de 2017

LA HISTORIA DEL ASTORIA (*)


La del Astoria es la historia de un abandono que comienza, prácticamente, con el gobierno municipal del PP. En 1997, siendo alcaldesa Celia Villalobos, y concejal de Urbanismo De la Torre, el gobierno municipal cambió de cultural a residencial el destino urbanístico del inmueble en el PGOU. En 2004 cerró el cine Astoria, varios años antes ya lo había hecho el cine Victoria. Baensa, la propietaria del edificio, proyectaba edificar allí 45 viviendas de lujo y, cuando tenía ya solicitada la licencia de obras, De la Torre cambió de opinión y, en el marco de la candidatura a la capitalidad cultural europea, decidió que el Ayuntamiento comprara el edificio para un uso cultural sin definir.

En 2010, el Ayuntamiento compró el edificio, a precio de residencial de lujo, por casi 21 millones de euros. Casi la mitad del presupuesto anual de inversiones del Ayuntamiento de Málaga, y casi el doble de lo presupuestado recientemente para peatonalizar la Alameda, sin saber qué uso cultural le daría a ese suelo.

Primero intentó sin éxito que se lo quedara Unicaja, que quería construir una sede para actividades culturales en Málaga.

Después anunció que un grupo alemán estaba interesado en un proyecto cultural musical. 
Posteriormente, antes de las municipales de 2011, anunció su proyecto de “Museo de los museos”, consistente en un edificio diseñado por un arquitecto de renombre, previo desembolso de unos 15 ó 20 millones de euros más, para albergar exposiciones temporales provenientes de los principales museos del mundo.

Edificio cultural de la Fundación Caixa Forum, museo de artes escénicas o supermercado gourmet, pasando por la ampliación de la Casa Natal de Picasso, han sido otros de los destinos propuestos por De la Torre y fracasados antes de nacer. Cualquier cosa para justificar tamaño derroche de dinero público, sólo comparable al del Museo de las Gemas.

Y así hasta hoy, casi 20 años de abandono y 21 millones de euros, después.

Por eso resulta sarcástico que, tras la retirada de Banderas de su proyecto para el Astoria, básicamente por no salirle las cuentas, ni conseguir inversores, al tener que rebajar plantas y aumentar el suelo de uso cultural, De la Torre tenga la desvergüenza de acusarnos del abandono del inmueble.


No se engañen, en esta historia, y desde el principio, hay un solo culpable del costosísimo abandono del edificio: De la Torre. 

(*) Publicado en malagactualidad.es el martes, 23 de mayo de 2017

lunes, 22 de mayo de 2017

IGUALDAD ANTE LA LEY. TAMBIÉN PARA BANDERAS (*)




En los últimos días la renuncia de Antonio Banderas al proyecto del Astoria ha causado gran polémica en nuestra ciudad. Un artículo publicado en este periódico junto a la carta de Banderas, me culpa por ‘los insultos y trato humillante’ recibidos. Es absolutamente falso. No es mi estilo. Desde el principio critiqué la propuesta ganadora, y el propio concurso, pero jamás he insultado ni faltado al respeto al señor Banderas, al que por otra parte siempre he admirado como actor. Afortunadamente, todas mis declaraciones ante los medios de comunicación y en los órganos colegiados municipales están grabadas, y muchas de ellas subidas a Youtube. Pueden buscar y rebuscar, pero nadie encontrará ni un solo insulto o falta de respeto por mi parte.
El grupo municipal Málaga para la Gente se ha opuesto al proyecto respaldado por Banderas para el Astoria por no cumplir con la legalidad urbanística. Porque no es legal un proyecto que supera en tres plantas la edificabilidad máxima permitida en el PEPRI Centro, por lo que requeriría su modificación. Los proyectos concretos deben adecuarse a la norma general, no al revés, y la norma debe obligar a todos y todas por igual, incluido al señor Banderas.
Porque nos parece lesivo para las arcas públicas que la propuesta del señor Banderas reclame, para ser viable, una moratoria de diez años en el pago del canon al Ayuntamiento por la concesión de una parcela que nos ha costado 21 millones de euros. Y ello cuando su propio estudio de viabilidad económica prevé un beneficio de 31 millones de euros durante la concesión.
Además, a nuestro juicio, el uso planteado en el proyecto no satisface el interés general. No es lo que Málaga necesita, y merece, para la que es hoy ‘la mejor parcela de la ciudad’. Junto a un teatro de sólo 600 butacas (el cercano Teatro Cervantes tiene un aforo de más de 1.100 plazas), se prevé un centro comercial y gastronómico (a escasos metros del fracasado ‘supermercado gourmet’ del mercado de la Merced), una tienda Starlite, y otra de la propia firma de Banderas.
Que nadie se deje engañar, las verdaderas razones de la renuncia de Banderas no son las expresadas en su carta ni en el artículo que las acompaña, sino otras muy distintas.
Probablemente, a los promotores no les salgan las cuentas del proyecto. Es evidente que el pronunciamiento de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía respecto a que habría que reducir edificabilidad y aumentar la superficie destinada a uso cultural, junto a la decisión del Pleno de la ciudad de exigir que se aportaran avales y se pagara un canon justo, disminuía sensiblemente las expectativas de beneficios.
Lo cierto es que hasta la semana pasada, los promotores buscaban empresarios malagueños ‘potentes’ que participaran en la inversión necesaria para poder desarrollar su proyecto. Y es que, como explica el señor Banderas en su carta, él sólo pondría 250.000 euros anuales, y su nombre. Y probablemente Starlite, aún siendo una empresa de primer nivel, no estaba dispuesta a afrontar sola todo el riesgo de esa importante inversión en un proyecto poco claro. Parece que no lo consiguieron, o no le salían las cuentas, y decidieron retirarse ya hace días.
Y tomada esa decisión, deciden hacerlo jugando al victimismo, acusando a este portavoz y al grupo municipal Málaga para la Gente de insultos y trato humillante que nunca han existido. Se ha utilizado la fama y el cariño que en Málaga se le tiene a Banderas, para echarnos ‘la gente encima’ a quienes, legítimamente, hemos criticado ese proyecto.
Vaya por delante que Banderas tiene todo el derecho de defender sus propios intereses, que son legítimos siempre que cumplan la ley, pero debe respetar también que quienes somos representantes públicos tengamos el derecho, y la obligación, de criticar y exigir el cumplimiento de la legalidad a un proyecto que es público y que transformará un espacio de gran importancia en la ciudad.
Pero la retirada del proyecto de Banderas para el Astoria no supone el final. Sin duda, habrá otros proyectos, y mejores, para el Astoria. En toda esta historia, lo único que Málaga ha perdido para siempre son los 21 millones de euros que dilapidó el alcalde en la compra de un edificio que no los valía. Recordemos que ese suelo estaba calificado como equipamiento cultural, y el alcalde modificó su calificación a residencial. Después cambió de opinión y decidió comprarlo a su propietario para destinarlo a uso cultural. Y como consecuencia de su indecisión e improvisación, tuvo que comprarlo a un precio desorbitado propio de un destino para residencial de lujo, no de equipamiento cultural.
Lo que procede ahora es retomar lo que en su día decidió el Pleno. La ciudad ha ganado tiempo para realizar un verdadero concurso de ideas, del que salgan distintas propuestas de uso y arquitectónicas, y sobre las más valoradas, realizar una consulta ciudadana. En otras ciudades hay ejemplos de consultas en las que la ciudadanía ha decidido sobre distintas propuestas realizadas por arquitectos y urbanistas. Porque el urbanismo no es, ni será nunca, una mera cuestión técnica, sino que la decisión acerca de a qué se destina el suelo, y en beneficio de quién, es algo en lo que la ciudadanía puede y debe participar. La enorme importancia de este espacio para Málaga lo merece.
(*) Publicado en La Tribuna de diario SUR del viernes 19 de mayo de 2017

ASTORIA: UN NUEVO TIEMPO PARA LA CIUDADANÍA (*)

Imagen de El Confidencial
Desde hace días, se ha alentado una gran polémica en la ciudad por la “renuncia de Banderas” al Astoria. Decir, primero, que Banderas no “renuncia al Astoria”, como se ha dicho. Sencillamente, porque el Astoria no es de Banderas ni de nadie en particular, es de todos los malagueños y malagueñas.
Esa parcela, quizás es hoy la mejor de la ciudad, nos ha costado la friolera de 21 millones de euros, como consecuencia de la indecisión e improvisación del alcalde. Para hacernos una idea, casi la mitad de toda la inversión anual del Ayuntamiento.  
La retirada de Banderas y Seguí no supone el final. Al contrario, podemos y debemos retomar lo que en su día decidió el Pleno, y el PP no ha cumplido. A propuesta del entonces concejal Carlos Hernández Pezzi, el Pleno aprobó hacer un concurso de ideas y, a propuesta de Izquierda Unida, realizar una consulta ciudadana de entre las ideas más valoradas en ese concurso.  
La Carta Mundial del Derecho a la Ciudad, publicada por la UNESCO, entre otros documentos similares, establece que el “derecho a la ciudad” supone establecer los  instrumentos de participación para que la ciudadanía pueda decidir cómo disfrutar de los bienes y servicios públicos y transformar la ciudad misma, y que esos derechos de uso, goce y participación sean jurídicamente practicables y exigibles.
Para ejercer ese “derecho a la ciudad” la realización de consultas ciudadanas sobre los grandes temas que afectan al disfrute de la ciudad, como los proyectos urbanísticos que suponen decidir acerca de a qué, y en beneficio de quién, se destina el suelo público, es fundamental.
En otras ciudades (Madrid, Barcelona, Badalona, Sabadell, Valencia, A Coruña, Gijón, etc)  se han hecho consultas ciudadanas para decidir sobre distintas propuestas urbanísticas.
La importancia para Málaga de lo que se haga en el Astoria, merece una consulta ciudadana.
(*) Publicado en "El ala izquierda de La Casona" del diario Viva Málaga, el lunes 22 de mayo de 2017
Imagen de La Opinión de Málaga